Al comunicarse con los demás, el vínculo y la escucha son fundamentales
Al comunicarse con los demás, el vínculo es muy importante, y escuchar también
Al comunicarse con los demás, el vínculo es muy importante, y escuchar también.
Escuchar no es una técnica, sino tomar con ternura la mano que la otra persona nos tiende. Sentir el vínculo entre ambos.
Muchas veces, el vínculo en la comunicación se ha roto y una de las partes sigue hablando sin parar. En innumerables familias y lugares de trabajo abunda esta forma de sermonear, de la que la gente ya está profundamente harta.
Uno. También ha sido uno de mis puntos débiles, una carencia que arrastro desde hace muchos años
Por eso también me han faltado relaciones profundas y vínculos de calidad, lo que ha afectado gravemente a mi desarrollo en muchos ámbitos, como los estudios, la carrera profesional y las relaciones sociales.
Dos. Causas
El sí mismo no es lo bastante sano y sólido; hay demasiados asuntos personales pendientes, demasiado diversos y enredados —todo tipo de problemas psicológicos, elitismo, etc.—; hay demasiados ataques y críticas hacia uno mismo —si no nos aceptamos lo suficiente, sin duda nos resultará difícil aceptar a los demás—; hay un deseo excesivo de demostrar la propia valía, convencer, debatir, cambiar y controlar a los demás;
Buscar demasiado fuera de uno mismo, en la lejanía; (muchas personas se obsesionan demasiado con la poesía y los horizontes lejanos, con conversaciones profundas imaginadas y con una confidente que las comprenda íntimamente, y no son capaces de valorar a quienes tienen cerca)
No tener claros los límites y querer demasiado cambiar las cosas —pensar que cambiar, uno mismo o los demás, es demasiado fácil—;
Una actividad mental demasiado caótica, descontrolada y que se extiende sin freno;
Falta de serenidad y de experiencias de verdad, bondad, belleza, luz y unidad entre el ser humano y el cielo; falta de sensación de vínculo;
Patrones de relación de mala calidad desde la infancia, enredados en asuntos pendientes y obstrucciones kármicas; falta de patrones de relación sanos, con vínculos profundos;
Entre otros factores. Esta es mi situación y también la de muchas otras personas.